Christian Boltanski: Animitas

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (www.marco.org.mx) presenta la exposición Christian Boltanski. Animitas la cual reúne obras representativas del reconocido artista francés que evocan lugares de veneración espiritual y confrontan al espectador con los riesgos de no ejercer la capacidad de recordar, así como con la certidumbre de que la vida se agota inevitablemente.
En su trabajo, Christian Boltanski (París, 1944) ha rearticulado la noción del santuario mediante instalaciones dotadas de enorme fuerza. El título de la obra proviene del latín anima (alma) o de animitas (apropiación del español que significa “pequeñas almas”). Las animitas son una especie de estructuras erigidas al lado de caminos y carreteras (se les conoce bajo ese nombre sobre todo en Chile, aunque están presentes en toda Latinoamérica) para honrar la memoria de personas que perdieron la vida como consecuencia de accidentes. Tanto fotografías como pertenencias personales de los muertos suelen acompañar a las animitas, memoriales que a menudo son receptáculos de expectativas milagrosas por parte del pueblo.
Cajas de metal, cables, luces y ropa son algunos de los elementos que conforman sus instalaciones. La perdurabilidad de ciertos materiales, que evocan muy eficazmente el paso del tiempo, le sirve a Boltanski para establecer simultáneamente una diferencia y una analogía entre la memoria sináptica (orgánica) y la memoria implícita en las formas de los objetos. Restos del pasado, residuos de vidas distantes, hacen evidente la persistencia de los materiales, que no obstante se desvanecen en el tiempo.
La exposición Christian Boltanski. Animitas permanecerá abierta al público del viernes 22 de enero al domingo 5 de junio, 2016.
Anuncios

Arte para los sentidos

 

 

“No sé si soy un animal en extinción porque ahora la mayoría de los artistas

tienen técnicos que les hacen sus obras y no hacen nada con sus manos” Ernesto Neto.

 

Cuando hablamos de Arte Contemporáneo Latinoamericano no podemos evitar voltear la mirada aBrasil, que en los últimos años se ha destacado por ser semillero de grandes creadores que rompieron con los esquemas modernistas a finales de los años 50 y principios de los 60. Ernesto Neto, de quien hoy les hablaré, pertenece al grupo de artistas que sigue la senda marcada por esa otra generación de creadores brasileños que trataron de eliminar el carácter absoluto del arte para acercarlo a la vida cotidiana del espectador.

 

 

Ernesto Neto nació en 1964 en Río de Janeiro, Brasil y hoy es considerado como una de las figuras más importantes del escenario artístico brasileño con exposiciones de artistas jóvenes en su galería, A Gentil Carioca, además de ser el heredero del movimiento denominado Neo-Concreto que se caracteriza por colocar al espectador en el centro de la acción creativa y hacer que la interacción física de éste con la obra forme parte esencial de su trabajo.

 

 

La obra de Ernesto Neto fluctúa entre la escultura y la instalación y generalmente ocupa la mayoría del espacio donde se presenta con enormes estructuras que evocan formas orgánicas, hechas con membranas y llenas de materiales como las especias, perdigones de plomo y esferas de unicel. Su trabajo incita al espectador  a apropiarse de la pieza y convertirse en protagonista al interactuar con ella. Sus obras se pueden oler, sentir, tocar, oír, usar y abrazar.

 

 

Cuando se visita una exposición de Neto, se puede tocar y pasar a través de las piezas; los sentidos son estimulados con el uso de materiales como el orégano, comino, clavo y lavanda, que llenan el ambiente con olores;  las telas delgadas y elásticas de algodón o nylon cuelgan del techo como membranas que semejan una especie de organismos vivos. Neto trabaja con tela desde finales de los noventa; usa el mismo poliéster con el que se fabrican los calcetines y lo llena de piedras, arena o arroz para formar figuras orgánicas y armónicas a las que llama “estalactitas de tela”

Con esto, sus instalaciones se convierten en una mezcla de sensaciones que a su vez producen una infinidad de emociones diferentes en cada espectador. Ernesto alienta a los asistentes de sus exposiciones a que rechacen la formalidad de las galerías y museos, donde casi siempre se encuentra la indicación de No Tocar.


 

Neto ha participado en exposiciones tanto colectivas como individuales alrededor del mundo, como laTate Modern Gallery de Londres, el Centre Georges Pompidou en París, la 49° Biennale di Venezia y el Museo d’Arte Contemporanea di Roma. Sus piezas forman parte de importantes colecciones como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Solomon R. Guggenheim Museum y el MoMA, The Museum of Modern Art.

Posicionándose como uno de los museos más importantes en nuestro país en cuanto a arte contemporáneo se refiere, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) presenta actualmente y hasta el próximo 25 de marzo la exhibición más extensa de la obra de Ernesto Neto titulada La lengua de Ernesto: Obras 1987-2011 la cual consta de 125 piezas entre esculturas, instalación, dibujo y fotografía.  Esta exposición ofrece al espectador la oportunidad de experimentar una forma diferente de ver, tocar, sentir y oler el arte; toda una experiencia lúdica que no se deben perder si viven en esta ciudad o planean ir en los próximos días. Para los que no puedan asistir, les recomiendo entrar a la página oficial del MARCO, donde además de la información de la muestra, pueden encontrar videos del recorrido e imágenes de las instalaciones que se presentan además de una interesante entrevista con el artista.